Se fue un año más, nomás (frase dedicado a la profesora que odiaba las cacofonías). Y el blog cumple un año más, nomás. Seis. Pasó guardería, pasó jardín, y llegó finalmente a primer grado.
Y, lo más heroico, todavía resiste. Resiste a la buena Buenos Aires de Macri y su nazismo sutil y sus intentos de manejar las ideas de sus ciudadanos. Resiste al orwellianismo de los K y a sus suposiciones de que todos tenemos que pensar como ellos y todos vamos a comprar espejitos de colores sólo porque sus voceros cobran importantes comisiones por cada uno que embocan (a propósito: para qué CENSURAN este blog en el "Buskador", un K no va a leerlo, no superan la crítica; en fin).
Frente al bendito 2012 y su profecía Maya, frente a un año en que el nazismo porteño avanzará en su idea de hacer de la ciudad un gran empresa llena de cadetes y poquísimos gerentes (o hijos de gerentes, a veces con eso alcanza); frente a la reserva ideológica que seguirá hablando del monopolio mediático cuando hay medios pagados por el Estado en todos lados, y que seguirá ponderando el pensamiento hegemónico después de que sacaron más de la mitad de los votos; frente a la crisis real del capitalismo progresista, frente a tragedias más terribles como la ida de Teófilo de Racing o la conclusión de las temporadas completas de Los 4400, nos queda esperar que al menos tengamos algo interesante para escribir.
Y nos queda también lo de siempre: brindar, emborracharnos y agradecer. A Verito, la única invitada permanente y no permanente a este blog, a los que siguen leyendo a pesar de todo, a los que empezaron a leer a pesar de todo, a los que critican con buena onda, y a la señora que en Córdoba me dijo que no imaginaba la cara del autor de este blog (y nunca me dijo, señora, si eso era bueno o malo).
Y gracias especiales a Isabell Kempf, a Ludvika Szändor y su fotógrafa de nombre imposible, a Freddy Estigarribia y a Eduardo Suárez por hacer en el 2011 de ésta, mi casa, un espacio comunitario internacional y darme letra. Gracias por los cafés, los discos, las camisas, y, sobre todo, gracias por el alojamiento que sabrán brindarme en el futuro cercano. Gracias a los treinta lectores (cada vez hay más, no sé dónde vamos a llegar). A primer grado entonces. Y hasta el siete, el año de la ruptura. Al menos así decían en mi barrio.
Y que en el 2012 los mayas se vayan a la mierda.
MARCARON UNA EPOCA

3 comentarios:
¡SALÚ CARAJO MIERDA!
Jó évet.
Jó előrejelzések.
Köszönöm. Várok a házamban.
Sí, la piecita del fondo, donde está el perro, está lista. Si él te la presta.
Eduardo
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